Retorno a los origenes
Por: Lyda Jazmín Castañeda González
Diseñadora de experiencias turísticas.
Un nuevo año ha
comenzado. 2026 se anuncia entre compras compulsivas, agüeros, rituales
familiares para “recibir bien” el año. Quien han tenido la fortuna de conocerme saben que no suelo dejarme llevar
por las trivialidades. Para mí, cada día es una invitación a reflexionar, y
verificar metas programadas.
El balance del 2025, fue significativo. Esta última semana, fue un
torbellino de emociones: angustia, preocupación, ansiedad, con la estructuración
del nuevo proyecto personal. No obstante, Gabriel me recordó
palabras de mi abuelo Carlos (abuelo materno), quien solía decir: “cada día
trae su propio afán”, una cosa a la vez, así se construye la vida.
Logré materializar la idea gestada desde el año 2020, superando
innumerables dificultades. El 2025, fue el año en el cual me atreví a ser
valiente, a dar ese salto de fe, a confiar plenamente en mí misma, a entregarme
por completo al proyecto de la Santandereanidad, bajo la guía del Gran
Arquitecto Universal. En síntesis, fue un año de redescubrimiento personal.
Ahora, la Santandereanidad me invita a emprender un nuevo
recorrido: explorar los orígenes de la familia Castañeda González a través de
la construcción del árbol genealógico. Pero, ¿por dónde comenzar? Tras
contemplar varias alternativas, decidí iniciar por la ciudad tan anhelada por
mi abuela y por mi madre: Duitama, “La Perla de Boyacá”. Una ciudad
culturalmente mega diversa, cuyos paisajes, calles e historia, despiertan en mí
la averiguación del pasado familiar; descubrir sus secretos se convierte en un
acto simbólico de sentido de pertenencia.
Con base en lo anterior, surge la idea de construir el primer viaje de autor 2026, dedicado a los
municipios de Duitama, Nobsa y Paipa.
Duitama, fue el gran anhelo de mi abuela Rosita, soñó durante toda
su vida con habitar esta hermosa ciudad, pero las circunstancias no se lo
permitieron; más tarde, mi madre, quiso vivir allí, pero solo logramos
permanecer un año. Ahora, la ciudad me llama, siento la necesidad de regresar
para desenmarañar los recónditos de una ciudad acogedora e inevitablemente te
enamora cuando te vas, una parte de ti se queda; cuando regresas, sientes que
no llegas de visita, sino que vuelves a estar en casa.
El plan de viaje comienza a tomar forma, imagino en este instante, caminar por las calles de Duitama, cámara en mano, capturando detalles; buscando
lugares donde prime el calor humano, preparando mi cafecito, atenta a los
mensajes, encuentros fortuitos con personas, finalizando el día escribiendo lo
aprendido.
Nobsa, el “pueblo de las ruanas”, conocida por su tradición
artesanal en lana. Allí, tomaré el Tren de la Vida y la Esperanza, el circuito
completo. Desde 2024 anhelaba vivir esta experiencia. Los trenes simplemente me
cautivan, tal vez fui maquinista en otra vida, o la influencia del
cine, o quizá la ruta turística Macondo, inspirada en Cien años de soledad de
Gabriel García Márquez.
Finalmente, llegaré a Paipa para vivir la experiencia: "equino terapia", ofrecida por el club de chalanería Valhalla. Conocí este
proyecto en una rueda de negocios en Bucaramanga, organizada por la Cámara
de Comercio de Duitama, desde ese momento me hice la promesa de programar la
actividad. Hoy ese propósito se materializa como parte de este viaje de autor.
¿Qué tal les parece el plan? ¿Chévere, ¿verdad? El viaje está
programado para los días 8, 9 y 10 de enero, posiblemente ya tengas otros
compromisos, no te preocupes; prometo anunciar con mayor anticipación el
próximo viaje, por si te animas a acompañarme.
He llegado al final de este relato. Gracias por llegar hasta
aquí.
La próxima semana contaré cómo me fue por Boyacá. Te invito a
seguir leyendo este blog, Diario de Viajes de Autor con Armonía Travel, un
espacio para construir momentos memorables de autodescubrimiento.
Feliz semana
Comentarios
Publicar un comentario